Donde la tierra, la altura y la pasión familiar cultivan la excelencia.
Nuestros granos nacen a 1.600 msnm en la Finca Los Guaduales de Santa Bárbara. Una altitud ideal que, junto a un microclima único, define el carácter distintivo de nuestro café.
Nuestra esencia, marcada en cada grano.
Nuestra esencia, marcada en cada grano.
Desde la variedad Castillo y Tabi, hasta el secado tradicional al sol por un mes, cada grano es cultivado con la dedicación de la familia Díaz Franco.
Una Experiencia de 87.25 Puntos Validado por la Federación Nacional de Cafeteros, nuestra taza ofrece una fragancia a chocolate y almendra, sabor residual a cocoa, acidez de lima limón media y cuerpo medio sedoso.
Nuestra esencia, marcada en cada grano.